Cómo iniciarse en el esquí de fondo?

Elegir tu técnica: ¿clásica o skating?

  

Hay dos estilos muy diferenciados.

  

Estilo clásico: se avanza siguiendo unas huellas ya marcadas en la nieve, con un movimiento de vaivén similar al de caminar.
Es la técnica más intuitiva, ideal para principiantes.

 

Estilo skating (o paso de patinaje): el movimiento recuerda al patinaje sobre hielo y se practica sobre nieve pisada pero sin huellas. Es más físico y más técnico, y requiere más equilibrio.

 

Consejo para principiantes: empieza por el estilo clásico. Es más fácil de asimilar, requiere menos equilibrio y te permite aprender lo fundamental antes de iniciarte, si tienes ganas, en el skating.

El material indispensable

  

Esquís: más largos y estrechos que los esquís alpinos, varían según la técnica (clásica o skating). 

 

¿Tienes dudas a la hora de elegir tus esquís de fondo? Descubre nuestras dos guías para encontrar el modelo que mejor responda a tus necesidades:

•    ¿Cómo elegir tus esquís de fondo clásicos?
•    ¿Cómo elegir tus esquís de skating?

 

Calzado y fijaciones: el calzado debe ser ligero y flexible, y dar una buena libertad de movimientos al tobillo.

 

Bastones: más largos que en el esquí alpino, desempeñan un papel importante en la propulsión, especialmente en skating.

 

Ropa: apuesta por las tres capas (transpirable, aislante y cortavientos) en lugar de optar por una chaqueta acolchada gruesa. Como el esfuerzo sube rápidamente la temperatura, es mejor poder regular el calor. 

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Fundamentos técnicos que hay que conocer

  

Encontrar el equilibrio: antes incluso de avanzar, familiarízate con la sensación de tener los esquís puestos, deslizándote suavemente por una superficie plana.

  

Paso alternativo: en la técnica clásica, el movimiento alterna el apoyo en un esquí y luego en el otro, como si caminaras deslizándote, utilizando el bastón contrario (brazo derecho con pierna izquierda y viceversa).

  

Ascenso: en pendiente, se suele adoptar el paso en «cuña» o el «paso de pato» (esquís en V) para no deslizarse hacia atrás.

 

Descenso y frenado: la técnica de la cuña, al igual que en el esquí alpino, sigue siendo la técnica más sencilla para reducir la velocidad y mantener el control.

  

Una primera clase con un monitor suele ahorrar un tiempo valioso y evita adoptar malos hábitos.

Nuestros consejos para tu primera experiencia

  

Empieza con sesiones cortas: una o dos horas son suficientes para la primera sesión, ya que el esquí de fondo cansa más de lo que parece.

   

Elige una pista plana y fácil, sin desniveles, para concentrarte en el deslizamiento y el equilibrio.

  

Hidrátate y come un poco aunque haga frío: el esfuerzo es real y el organismo se deshidrata más deprisa de lo que parece.

  

No te desanimes con las primeras caídas: ¡forman parte del aprendizaje y levantarse también forma parte del juego! 

¿Quieres ir un poco más allá en tu práctica? Encuentra más consejos y trucos en nuestras guías especializadas.

  

Descubre la colección de esquí de fondo de Rossignol y encuentra el equipo adecuado para tu próxima aventura en la montaña.

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